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Escritor Juan Pablo Meneses presentó «Postfútbol» en la FEN en un diálogo con la economía y la sociología

En la tercera jornada del ciclo Pensar el Deporte, organizado por el CEDEP y la Facultad de Economía y Negocios, el escritor presentó la tesis de su libro: el fútbol tal como se conocía ya terminó. La discutió con el economista Humberto Martínez y el sociólogo Mauro Navarrete.

«Ya no digamos más que están matando el fútbol, porque el fútbol definitivamente murió» . Con esa frase el escritor y periodista Juan Pablo Meneses resumió la tesis de Postfútbol (Planeta). Presentó el libro el miércoles 30 de septiembre en el Auditorio Price de la Facultad de Economía y Negocios (FEN) de la Universidad de Chile.

La actividad fue la tercera jornada del ciclo de charlas Pensar el Deporte. Lo organizan el Centro de Estudios del Deporte (CEDEP) y la FEN como parte de las actividades de la Biblioteca del Deporte Claudio Fernández Godoy, un espacio abierto y gratuito. El núcleo de la biblioteca es la colección de más de 3.800 libros y 10.000 revistas de José Luis Fernández, fundador del CEDEP. Moderó el profesor de la FEN Roberto Álvarez. Participaron Humberto Martínez, profesor asistente de la FEN y Ph.D. en Economía de Rutgers University, y Mauro Navarrete, sociólogo y candidato a doctor en Sociología por la Universidad Alberto Hurtado.

Un deporte de individualidades

Meneses es cronista, fundador de la Escuela Móvil de Periodismo Portátil y autor de Niños futbolistas (2013). Explicó que el postfútbol es «básicamente un deporte individual». Como ejemplo señaló que la ausencia de Chile en el último Mundial no le quitó interés al torneo entre los niños. Hoy siguen a figuras como Lionel Messi, Kylian Mbappé o Erling Haaland más que a sus clubes o a sus selecciones.

El autor relacionó este cambio con la lógica financiera que ha entrado al deporte. Mencionó los partidos que se siguen con dinero apostado, la compra de porcentajes de los derechos de los jugadores y la venta de futbolistas, que los hinchas celebran como un triunfo. También comparó al espectador de antes, que veía el partido con otros frente a un televisor, con el de hoy, que lo sigue en cinco pantallas a la vez: la transmisión, los comentarios en línea, las redes sociales, la apuesta y una quinta en la que se graba a sí mismo. «Hoy día ya no tenemos futbolistas, sino que tenemos grandes estrellas del postfútbol, que más que jugadores son influencers», afirmó. Agregó que el libro no busca criticar el fútbol, sino «entender el mundo actual desde el fútbol», y que lo escribe alguien cuya biografía está marcada por ese deporte.

La lectura económica

Martínez dijo que el libro deja abierta la pregunta de si estos cambios son buenos o malos, y propuso algunos matices desde la economía. El primero es que ver fútbol de otros países cuesta mucho menos: hoy se puede seguir semanalmente una cantidad de partidos europeos que hace quince años no estaba disponible. El segundo es el costo de oportunidad, que ilustró con el caso del delantero colombiano Jhon Durán. Es oriundo de Zaragoza, Antioquia, un municipio con una pobreza cercana al 60%, según el académico, y pasó por Envigado, Chicago Fire, Aston Villa y Al Nassr antes de los 23 años. Para Martínez, el fútbol es para muchas personas a quienes la economía de su país no les permite avanzar una «válvula de escape» que el postfútbol ha ampliado.

El economista recordó que los jugadores son los trabajadores de esta industria y que hoy capturan directamente una parte del valor que generan. También advirtió que los economistas suelen suponer que el mercado no afecta al producto. En su opinión, las apuestas sí lo afectan, porque cambian los incentivos de quienes juegan. Propuso resistir solo los cambios que alteren el núcleo del deporte, el «11 contra 11».

Del estadio al «no lugar»

Navarrete vinculó el concepto con la distinción entre modernidad y posmodernidad que usan las ciencias sociales. El fútbol clásico se organizaba en torno a un estadio, una sede, un arraigo territorial y un hincha colectivo. Según el sociólogo, el libro describe cómo ese modelo pierde fuerza frente a clubes desarraigados y estadios convertidos en «no lugares», un concepto de Marc Augé que el libro ilustra con el Claro Arena. A eso se suma un hincha «hiperpersonalizado», que más que vivir el espectáculo lo registra con su teléfono. Navarrete calificó el diagnóstico de «radiografía muy lúcida», aunque con un tono «fatalista». Preguntó entonces por los espacios de resistencia y mencionó como ejemplo las barras chilenas: un sujeto colectivo que, a diferencia de lo que ocurre en otros países, se resiste a ser individualizado.

Meneses respondió que en el libro sitúa ese espíritu en el fútbol amateur, y lo ilustró con el recuerdo de su padre jugando los domingos. Sin embargo, contó que sus estudiantes le han mostrado que también ahí hay jugadores que cobran por partido. «Quizás la única resistencia que a mí se me ocurre es poder hacer un libro como este», dijo.

En la ronda de preguntas, un socio de la Asociación de Investigadores e Investigadoras del Fútbol Chileno (Asifuch) planteó el caso de adolescentes de comunas pequeñas del sur que dejan el colegio para intentar llegar al fútbol profesional. Meneses respondió que en América Latina los niños ven muy pocos caminos de ascenso rápido, y que el caso de Messi es «un error estadístico». Ese caso llevó a clubes europeos a comprar clubes de barrio en Rosario con la expectativa de encontrar un sucesor.

Al cierre, Roberto Álvarez anunció el curso de extensión en Economía y Gestión del Fútbol de la FEN. Comienza el 7 de octubre con un panel sobre las implicancias económicas y deportivas del último Mundial y no exige conocimientos previos de economía ni de gestión.