
Una investigación del académico del Departamento de Economía de la FEN, desarrollada junto a Claudia Martínez, de la Pontificia Universidad Católica, y Abhijit Banerjee, del MIT, determinó que el pago digital de subsidios estatales funciona como puerta de entrada al sistema financiero y genera ahorros fiscales, mientras que los recordatorios por SMS resultaron menos eficaces para incentivar el ahorro de las personas.
Esteban Puentes, académico del Departamento de Economía de la FEN, explicó que mediante metodologías de evaluación experimental el equipo comparó distintas intervenciones en materia de inclusión financiera para definir cuáles son más costo-efectivas.
Chile registra una de las tasas de acceso a cuentas bancarias más altas de la región: el 87% de los adultos tiene una cuenta en una institución financiera, frente a un promedio mundial de 76%. Sin embargo, ese acceso no se traduce en mayores niveles de ahorro. Solo el 31% de los adultos ahorró en una institución financiera durante el último año, cifra que cae a 27% entre el 40% más pobre de la población. El mismo patrón se repite en América Latina, donde el 74% de las personas tiene una cuenta, pero solo el 18% la utiliza para ahorrar.
A partir de ese diagnóstico, Esteban Puentes, Claudia Martínez A. y Abhijit Banerjee evaluaron distintos mecanismos utilizados por BancoEstado para inducir a las personas a usar sus cuentas más allá del cobro de beneficios. Los resultados fueron publicados en dos artículos: Better strategies for saving more: Evidence from three interventions in Chile (Journal of Development Economics, 2025) y The Impact of Cash-Transfer Delivery Method on Savings Behavior: Experimental Evidence (World Bank Economic Review).
El programa Chile Cuenta, que ofreció a los beneficiarios del Programa Puente recibir sus transferencias por depósito directo en una CuentaRUT en lugar de efectivo, registró que el 54,6% de los beneficiarios mantuvo el uso de la cuenta por más de dos años. La digitalización de estas transferencias generó, además, un ahorro fiscal de 2,6 dólares mensuales por beneficiario. Proyectado a los 175.000 hogares que integran el Programa Puente del Subsistema Chile Seguridades y Oportunidades, actual Programa Familias, el ahorro para el Estado podría alcanzar cerca de 5,5 millones de dólares al año.
Los investigadores también evaluaron un plan de ahorro automático, con traspasos periódicos desde la CuentaRUT a una cuenta de ahorro, y un conjunto de reglas simples para moderar el gasto. Ambos mecanismos aumentaron el ahorro de los participantes, aunque en un plazo de entre 10 y 12 meses buena parte del dinero fue retirado.
En contraste, los recordatorios por SMS, una estrategia que ha funcionado en países como Bolivia, Perú, Filipinas y Etiopía, tuvieron en Chile un efecto inverso: los saldos en las cuentas de ahorro de los participantes disminuyeron. Sobre este resultado, Puentes planteó que el mensaje pudo mostrar a las personas una alternativa al endeudamiento para financiar una compra puntual, en lugar de operar como un refuerzo del ahorro en general.
Los investigadores concluyeron que las estrategias más efectivas para motivar el ahorro son las que modifican la arquitectura de la decisión, como el canal de pago, la regla por defecto o las reglas simples de gasto, y no aquellas que solo informan o recuerdan. Puentes señaló que la inclusión financiera asociada al pago de subsidios, junto con el ahorro por defecto, la difusión de reglas operativas simples y la digitalización de pagos estatales, constituyen insumos útiles para el diseño de futuras políticas de bienestar financiero.