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Estudio revela que subir el IVA y ampliar la base tributaria no bastan para aumentar los ingresos fiscales de Chile  

La investigación No Exemption Threshold and More VAT Are Not Enough to raise tax revenues in Chile, elaborado por los académicos del Departamento de Control de Gestión y Sistemas de Información (DCS), Pablo Gutiérrez, y de postgrado, Jorge Valverde de la FEN U. de Chile, junto con la asistente de investigación del DCS, Javiera Parada, estima que ambas medidas permitirían recaudar en conjunto 0,85% del PIB. Si bien ambas medidas permitirían generar nuevos recursos, se advierte que su alcance es limitado frente a las crecientes presiones sobre las finanzas públicas y que, por sí solas, no permitirían cerrar la brecha fiscal del país.

¿Basta con aumentar impuestos que pagan la mayoría de los chilenos para cerrar la brecha fiscal en Chile? Esa es la pregunta que busca responder el artículo No Exemption Threshold and More VAT Are Not Enough to raise tax revenues in Chile, elaborado por los académicos del Departamento de Control de Gestión y Sistemas de Información (DCS), Pablo Gutiérrez, y de posgrado, Jorge Valverde de la FEN U. de Chile, junto con la asistente de investigación del DCS, Javiera Parada.

Y el escenario económico hace que esta pregunta cobre especial relevancia. La brecha entre los ingresos fiscales y las crecientes necesidades de gasto del Estado se ha convertido en un desafío para Chile. En 2024, la recaudación tributaria alcanzó el 20,5% del PIB, casi 14 puntos porcentuales por debajo del promedio de la OCDE: 34,1%. A esto se suma el aumento estructural de los compromisos fiscales, entre ellos el financiamiento de la Pensión Garantizada Universal (PGU) y la reforma de pensiones, cuyo costo fiscal proyectado se estima en más de un 5%del PIB anual a 2050.

A estas presiones, se suma el incremento de la deuda pública. Mientras en 2007 representaba menos del 4% del PIB, en 2024 se acercó al 42%. En paralelo, el déficit fiscal se ha situado en torno al 2,8% del PIB, tensionando la sostenibilidad de las cuentas públicas y poniendo a prueba la credibilidad de la regla de balance estructural que ha guiado la política fiscal del país.

En este contexto, el CFA plantea que la consolidación fiscal a mediano plazo debe apoyarse en cuatro fuentes: un mayor crecimiento tendencial de la economía, mejoras permanentes en la eficiencia del gasto público, una reducción de la evasión y la elusión tributaria, y la generación de nuevos ingresos fiscales.

Es precisamente en este último ámbito donde se concentra el análisis de este estudio, el cual evalúa si dos instrumentos de amplio alcance pueden ayudar a cerrar esta brecha: el aumento de la tasa del IVA y la reducción del umbral de exención del impuesto sobre la renta personal, analizando cuánto se puede recaudar.

El académico Pablo Gutiérrez señala que “ambas medidas han circulado en la política como posibles soluciones a la insuficiente recaudación tributaria. Dado esto, decidimos analizar esta pregunta desde los datos, donde encontramos que el efecto recaudatorio es bien acotado”.

IVA e impuesto a la renta

Para el análisis, los investigadores utilizaron registros administrativos del impuesto a la renta del Servicio de Impuestos Internos (SII), junto con información de la Encuesta de Presupuestos Familiares y de la Encuesta de Caracterización Socioeconómica Nacional (CASEN) 2022.

Los resultados muestran que un aumento de un punto porcentual en el IVA permitiría recaudar alrededor de 0,40% del PIB. Por su parte, reducir el umbral del impuesto a la renta personal hasta el equivalente al salario mínimo incrementaría la recaudación en 0,17% del PIB, mientras que su eliminación total elevaría los ingresos en aproximadamente 0,46% del PIB.

En conjunto, ambas medidas aportarían un 0,85% del PIB, muy por debajo de lo que Chile necesita. Esto se explica, en parte, por la alta concentración de los ingresos en el país: el 1% de mayores ingresos concentra una proporción significativa de la renta, por lo que ampliar la base tributaria, incorporando contribuyentes desde los tramos inferiores permite de forma mecánica, sumar más personas al sistema, pero genera una recaudación relativamente acotada.

Una razón por la que estas reformas aumentan tan poco se debe a que “el 1% más rico capta entre una quinta y una cuarta parte del total (Flores et al., 2020). Por lo tanto, ampliar la base desde abajo añade personas a los registros tributarios en lugar de ingresos a la base impositiva, y deja intactos los ingresos concentrados de la parte superior, y especialmente los ingresos de capital y empresariales”, sostiene el documento.

Y añade “los ajustes a los impuestos generales sobre el trabajo y el consumo, si bien no son insignificantes, no pueden por sí solos generar los ingresos que requieren las obligaciones a mediano plazo de Chile”.

De esta forma, y en relación con la recomendación del Fondo Monetario Internacional, los esfuerzos futuros no deberían centrarse únicamente en las tasas, sino también en ampliar la base impositiva, disminuyendo las ventanas de arbitraje tributarias en el impuesto a la renta, para superar el límite del 22% del PIB y eventualmente volver a un presupuesto balanceado.