
Esa es una de las principales conclusiones de la investigación “Venture capitalists’ financing rounds and IPO underpricing for (non)unicorns: a non-monotonic relation”, publicada en Applied Economics y desarrollada por los académicos del Departamento de Control de Gestión y Sistemas de Información (DCS) de la FEN Universidad de Chile, Pablo Gutiérrez, Harold Contreras y Harold López, junto al investigador Bruce Lezana, estudiante de doctorado en la Universidad de Massachusetts.
Para entender el valor que el mercado otorga a ambos tipos de empresas, los investigadores analizaron 615 empresas que realizaron una OPI en Estados Unidos entre 2008 y 2023 –107 unicornios y 508 startups–. Buscaron comprender cómo las rondas de financiamiento afectan la subvaloración de las OPI, o, en simple, influyen en el precio con que las empresas salen a bolsa.
Los investigadores destacan que este es el primer estudio que analiza la relación entre las rondas de financiamiento privado y el desempeño al salir a la bolsa de los unicornios y startup. «Demuestra el valor informativo que tienen estas rondas para el mercado, y dicha información es interpretada de manera distinta en los unicornios que en el resto de las empresas», explican.
Información al mercado
Las startups y unicornios suelen crecer gracias al financiamiento de inversionistas privados antes de salir a bolsa. Cada nueva ronda de inversión a la que se someten entrega recursos, pero también envía señales al mercado sobre el potencial y el valor de la empresa. Así también lo hace el fenómeno de la subvaloración.
¿En qué consiste? Este ocurre cuando una empresa fija el precio de sus acciones en la OPI por debajo del valor que los inversionistas están dispuestos a pagar. Esto significa que la empresa podría haber vendido sus acciones a un precio menor al que el mercado estaba dispuesto a pagar.
Cuando la subvaloración es elevada, la empresa recauda menos dinero del que podría haber obtenido si hubiera vendido sus acciones al precio que finalmente reconoce el mercado. En cambio, si el precio de emisión y el de mercado son similares (baja subvaloración), significa que la valoración inicial reflejó adecuadamente las expectativas de los inversionistas.
Este fenómeno refleja la diferencia entre las expectativas generadas durante el crecimiento privado de la empresa y la valoración que realiza el mercado al salir a bolsa.
Valoración del mercado
Tras su análisis, los investigadores hallaron que las primeras rondas de financiamiento antes de la salida a bolsa pueden tener efectos distintos según el tipo de empresa.
En las startups ayudan a reducir la incertidumbre, disminuyendo la subvaloración (se ajusta el precio a las expectativas del mercado), porque cada ronda entrega más información sobre la calidad y las perspectivas de la compañía.
En los unicornios, en cambio, las rondas adicionales de financiamiento antes de la cuarta pueden aumentar subvaloración, o sea la diferencia entre el precio con que la empresa sale a bolsa y el valor que posteriormente le asigna el mercado. Esto puede traducirse en una menor recaudación de recursos para una compañía, pues podría haber vendido sus acciones a un precio más alto. Sin embargo, después de la cuarta ronda este efecto comienza a disminuir, a medida que la empresa acumula más información y evidencia sobre su desempeño.
“Los unicornios concentran altas expectativas de crecimiento e innovación, pero también mayores niveles de incertidumbre al momento de salir a bolsa. Cuando estas empresas han tenido pocas rondas de financiamiento, el mercado dispone de menos información para valorar su potencial, lo que se traduce en una mayor subvaloración en la OPI, respecto a las startup”, sostienen los investigadores.
Rondas y financistas
Otro de los hallazgos del estudio muestra que, en el caso de los unicornios, estos realizan más rondas de financiamiento, atraen mayores montos de inversión y suman más inversionistas que las startups. Según los autores, esto responde a la necesidad de entregar más información y señales al mercado sobre su calidad, desempeño y valorización.
“Las rondas de financiamiento son una señal clave para las empresas unicornio, cuyo valor es altamente incierto. En general, las compañías con modelos de negocio difíciles de valorar deben encontrar mecanismos para demostrar su potencial al mercado, un desafío aún mayor cuando son compañías con poca trayectoria”, señalan.
La investigación también evidencia que el perfil de los inversionistas influye en la forma en que el mercado valora a una empresa. Si una compañía respaldada por grandes inversionistas requiere muchas rondas de financiamiento antes de salir a bolsa, el mercado puede interpretar como una señal de incertidumbre, o que necesita más tiempo del esperado para consolidar su crecimiento, lo que termina afectando su valoración inicial, aumentando la subvaloración de la OPI.
Los investigadores concluyen que el camino hacia una salida a bolsa no depende solo del crecimiento o del capital levantado por las compañías, sino también de cómo la empresa logra construir confianza y entregar información suficiente al mercado.