
Chile descendió del puesto 42 al 43 en el último Ranking de Competitividad Mundial, informe del International Institute for Management Development (IMD) de Suiza elaborado en Chile por el Departamento de Administración de la Facultad de Economía y Negocios (FEN) de la Universidad de Chile, alianza que se mantiene vigente desde el año 1999.
Si bien el año pasado el país había mostrado una leve recuperación alcanzando el lugar 42, esta nueva medición confirma un estancamiento en la parte baja de la tabla, distando enormemente del histórico puesto 19 registrado en 2005. Con este resultado, Chile continúa liderando a nivel regional en América Latina, pero sin lograr recuperar el terreno perdido en la última década.
El profesor Enrique Manzur destaca que, pese a la caída global, el informe muestra fortalezas institucionales importantes: «Es rescatable que Chile muestre avances significativos en áreas estructurales como la infraestructura básica, el control de precios y la política fiscal. Fortalezas se ven opacadas por problemas crónicos de productividad estancada y rigideces regulatorias. La competitividad moderna requiere que el sector público y el privado colaboren de manera mucho más estrecha, elevando el gasto en I+D y generando un entorno que facilite la innovación acelerada».
Dentro de los factores y subfactores analizados en el reporte de este año, Chile registra su avance más significativo en Infraestructura Básica, donde sube 13 puestos para ubicarse en el lugar 23, y en el ítem de Precios (Desempeño Económico), donde escala 11 posiciones situándose en el lugar 15. Asimismo, se observan mejoras en los ámbitos de Política Fiscal (avanza del puesto 39 al 32), Marco Institucional (sube del 33 al 27) y Mercado Laboral (mejora del 28 al 23).
En cuanto a los retrocesos que explican la caída global del país, el informe advierte un severo deterioro en la Infraestructura Tecnológica, donde Chile cayó 8 puestos, pasando del lugar 37 al 45. De igual manera, se registraron caídas en Empleo (baja del puesto 47 al 55), Economía Doméstica (desciende del 44 al 50) e Inversión Internacional (retrocede del 24 al 26). Por su parte, ítems críticos como la Productividad y Eficiencia se mantuvieron estancados en un rezagado puesto 62.
En este reporte, en el que participaron los académicos de la FEN Enrique Manzur y Sergio Olavarrieta, se plantea que para que Chile pueda romper esta tendencia y retomar la senda de la competitividad, los desafíos claves para este 2026 son:
– Simplificación de marcos regulatorios para acelerar de forma urgente la inversión y el desarrollo de infraestructura.
– Escalamiento de la adopción de Inteligencia Artificial (IA) y fortalecimiento de la alfabetización digital en todos los sectores productivos.
– Ampliación de servicios de cuidado infantil y atención a adultos mayores para impulsar definitivamente la participación laboral femenina.
– Implementación de modelos de aprendizaje basados en IA para transformar la dinámica dentro del aula y fomentar el pensamiento crítico en el sistema educativo.
– Incremento del gasto en Investigación y Desarrollo (I+D), potenciando la colaboración en innovación entre las universidades y el sector empresarial.