
El artículo analiza cómo el sistema de AFP, el mercado inmobiliario y los retiros previsionales incidieron en la distribución de la riqueza en Chile entre 2007 y 2021.
La destacada revista académica Journal of Public Economics publicó recientemente el artículo From Housing Gains to Pension Losses: Micro-Macro Integration to Reveal Wealth Inequality Dynamics in Chile, investigación que analiza la evolución de la desigualdad patrimonial en Chile entre 2007 y 2021.
El trabajo fue desarrollado por el académico del Departamento de Control de Gestión y Sistemas de Información (DCS) de la FEN U. de Chile, Pablo Gutiérrez; el investigador de Paris School of Economics, Ignacio Flores; y el profesor instructor del DCS, Bastián Castro.
El estudio buscó estimar de manera más precisa cómo se distribuye la riqueza en Chile, considerando que las encuestas tradicionales suelen sobre presentar tanto el patrimonio de los hogares de mayores ingresos como ciertos activos financieros y previsionales. Para abordar esta limitación, los autores integraron encuestas de hogares, registros administrativos, cuentas nacionales, listas Forbes de billonarios, y técnicas de machine learning, con el fin de imputar datos faltantes y corregir subdeclaraciones patrimoniales.
La investigación analiza el impacto de dos importantes shocks macroeconómicos: el alza en los precios de la vivienda tras la incorporación del IVA a las nuevas propiedades en 2016 y los retiros masivos de fondos previsionales durante la pandemia de COVID-19. En ese contexto, el estudio examina cómo el sistema de AFP y una política habitacional fuertemente basada en la propiedad privada han influido en la distribución de la riqueza en Chile.
¿Resultados? Existe una alta concentración de la riqueza en Chile: “El 1% más rico posee más de un tercio de la riqueza privada, impulsada por la concentración de activos financieros y empresariales. Al mismo tiempo, el 50% más pobre posee entre el 7% y el 9% de la riqueza total, principalmente en vivienda y cuentas de pensiones obligatorias”, sostiene el documento.
Esto significa que el 1% más rico de Chile alcanza niveles de riqueza comparables a Estados Unidos, mientras que el 50% más pobre presenta una situación relativamente mejor que en algunos países de Europa.
Sin embargo, el estudio advierte que estas comparaciones deben interpretarse con cautela, ya que en Europa existe una mayor provisión estatal de pensiones, salud y vivienda, lo que reduce la necesidad de acumular riqueza privada. En Chile, el sistema de bienestar más privatizado impulsa a los hogares a concentrar su ahorro en activos como vivienda y fondos previsionales.
Desigualdad
La investigación explica que “la revalorización de la vivienda tras la reforma del IVA implementada en 2016 fortaleció los balances de la clase media y redujo la desigualdad. Por el contrario, los retiros de pensiones entre 2020 y 2021 disminuyeron los saldos de las pensiones en toda la distribución y, dado que las pensiones son el activo más equitativo, aumentaron mecánicamente la desigualdad medida en comparación con un escenario hipotético sin retiros”.
“Esto se debe a que la política de seguridad social en Chile, enfocada en subsidiar la propiedad de la vivienda y en la propiedad de las pensiones, ayuda a que el 50% más pobre tenga riqueza. Pero esto no mejora la distribución del 1% más rico, porque la propiedad de los activos financieros está muy concentrada. En resumen, no se deben eliminar los subsidios habitacionales, ni tampoco que haya más retiros de AFP, si se quiere controlar la desigualdad de riqueza en Chile”, señala el académico.
En esa línea, el estudio plantea que la estructura institucional chilena, basada fuertemente en propiedad privada de vivienda y capitalización individual en pensiones, influye directamente en cómo se distribuye la riqueza en la sociedad y en cómo distintas políticas públicas pueden modificar esa distribución.