El GPM propone mantener la TPM en su actual nivel de 11,25%

En su reunión mensual realizada en la Facultad de Economía y Negocios de la Universidad de Chile, los expertos en macroeconomía Eugenia Andreasen (FEN Uchile), Tomás Izquierdo (Gémines), Andrea Tokman (Quiñenco), Juan Pablo Medina (Universidad Adolfo Ibáñez) y Carlos Budnevich (Universidad de Los Andes), recomendaron al Banco Central mantener la tasa en su nivel actual.


Según indicaron los integrantes del Grupo de Política Monetaria (GPM) “las condiciones externas para Chile deberían ir mejorando a lo largo del año, con alguna recuperación en la actividad global hacia fines del período y una eventual tendencia a la baja en las tasas de interés internacionales a partir del segundo semestre. Se agrega un precio del cobre que podría sostener un favorable nivel, lo que se explica a partir del continuo incremento en la intensidad de uso del mineral a nivel global, en el contexto de una capacidad de crecimiento de la oferta que se encuentra bastante restringida en un horizonte de corto y mediano plazo”, explicó Tomás Izquierdo, economista y gerente general de Gémines Consultores. 

Para los integrantes del GPM, lo anterior permite entender la gradual reducción observada en el ritmo inflacionario, “que de un peak de 14,1 por ciento en el mes de agosto pasado, se redujo a 12,8 por ciento en el cierre a diciembre de 2022. De la mano con lo anterior, las expectativas de inflación a 11 y 23 meses, recogidas a través de la encuesta mensual del Banco Central, se han reducido en forma relevante, aunque aún se ubican claramente por sobre el tres por ciento, centro del rango objetivo de la autoridad monetaria”, sostienen. 

INFLACIÓN Y BAJA DE PRECIOS INTERNACIONAL
En el informe desarrollado para el primer mes del 2023, los economistas del GPM plantean un escenario donde la economía mundial registrará una importante desaceleración en su ritmo de crecimiento. “Europa, y con menor probabilidad Estados Unidos, podrían entrar en recesión en el transcurso de los próximos trimestres. En ambas zonas, lo mismo que en muchas otras economías, el ajuste de actividad es necesario para contener un desborde inflacionario que ha sido más intenso y duradero de lo esperado”, indican. 


Según el GPM aún queda un espacio relevante para ajustes monetarios adicionales en la Eurozona, y en menor medida en Estados Unidos. Sin embargo, explican, en las últimas semanas las expectativas han mejorado, y la percepción de un pronto término en dicho proceso por parte de la Reserva Federal ha sido recogida por los mercados, con efectos a la baja en las tasas de largo plazo y en la cotización del dólar a nivel global. Dicho eso, sostienen que “en Chile recién comenzaría a consolidarse una baja en la tendencia inflacionaria, lo que se explica tanto a partir de factores externos, como caída en precios internacionales, como internos, asociados a la caída del tipo de cambio y a reducciones en los márgenes de comercialización. Con todo, la inflación aún se sitúa sobre los dos dígitos en su variación anual, mientras las expectativas para su trayectoria futura todavía se encuentran por sobre el objetivo de la autoridad en el horizonte meta de 24 meses. En este escenario el Grupo de Política Monetaria propone mantener la Tasa de Política Monetaria en su actual nivel de 11,25%”, indicaron.


Respecto al ajuste a la baja en el precio internacional de los combustibles, alimentos y bienes manufacturados y cómo esas bajas se traspasarán a las familias, Izquierdo sostiene que “si las bajas son sostenidas en el tiempo y con un escenario donde la economía internacional va a desacelerar su crecimiento, en algún momento eso se traspasa, pero tenemos un mecanismo de estabilización que es el MEPCO, que genera un rezago para recoger esos ajustes en los precios internacionales, cuando suben y bajan. Para todas las próximas semanas se esperan bajas en los combustibles”. 


En ese sentido, la economista de la FEN Andrea Andreasen agrega que “en términos de baja de precios de combustibles y commodities, hay que tener en cuenta en mediano plazo si la Guerra de Ucrania y Rusia no empeore, pues puede afectar la cadena de suministros y también ver qué pasa con la reactivación China, porque con este proceso de apertura que están teniendo puede afectar los precios”.


Andrea Tokman, economista jefe de Quiñenco, apunta que “los ajustes del MEPCO son relevantes. Se aumentó el techo desde 500 millones de dólares en 2014 hasta la última ley de presupuesto, con 4 mil 500 millones de dólares y pasa como si no tuviera ningún impacto. El MEPCO tiene impacto, pues implícitamente estamos manteniendo un subsidio al precio de los combustibles que, por lo mínimo, debería ser una decisión de política bastante más conversada con respecto, por ejemplo a impuestos correctivos verdes. En el MEPCO ahora se van a modificar precios cada tres semanas, se amplió el rango en que se puede modificar el precio. El MEPCO no puede constituirse en un instrumento sujeto a presiones políticas”, sostuvo Tokman.

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