Andrés Velasco presentó en la FEN el libro «The London Consensus» ante más de noventa asistentes

El ex ministro de Hacienda y decano de la School of Public Policy de la London School of Economics (LSE), Andrés Velasco, presentó este lunes 20 de abril en la Facultad de Economía y Negocios de la Universidad de Chile (FEN UChile) el libro The London Consensus: Economic Principles for the 21st Century, del que es coeditor junto a Tim Besley e Irene Bucelli. La actividad, realizada en el Auditorio PwC de la FEN, convocó a más de noventa personas de forma presencial y a cientos de conectados en línea.

De Washington a Londres

Publicado en 2025 por LSE Press, el volumen de 672 páginas reúne los aportes de más de 50 economistas y expertos en políticas públicas convocados por la LSE. El libro se plantea como una revisión del Consenso de Washington formulado por John Williamson en 1990, cuyas recetas de liberalización, disciplina fiscal y desregulación dominaron la agenda de reformas durante más de tres décadas.

Velasco relató que el proyecto nació de manera espontánea. «A un par de colegas y a mí, confieso que en un taxi después de una cena bastante regada, se nos ocurrió armar una conferencia y hacerles una pregunta a un grupo de colegas: ¿qué hemos aprendido en 35 años? ¿Qué aspectos del Consenso de Washington estaban bien y hay que mantener, y qué aspectos no estaban tan bien y hay que modificar o sencillamente tirar por la ventana?», dijo.

El economista fue enfático en que la obra no es un ejercicio ideológico. «No se trata de decir Consenso de Washington malo, Consenso de Londres bueno. Son un intento bastante práctico de ver qué funciona y qué sabemos», señaló, y subrayó una distinción central del libro: la diferencia entre principios y políticas. «El principio es una cosa, la política es otra. Este libro enuncia principios más que políticas, porque la política va a ser distinta en Johannesburgo, en Kuala Lumpur o aquí», explicó.

A modo de ejemplo, Velasco contó una anécdota editorial: buscó la palabra «crecimiento» en el ensayo original de 30 páginas de Williamson y la encontró una sola vez. «El Consenso de Washington la verdad es que no tiene nada que decir respecto al crecimiento», afirmó, y contrastó esa ausencia con el enfoque moderno de la productividad y la innovación vinculado a autores como Philippe Aghion, Premio Nobel 2025 y coautor del volumen.

Cinco principios para organizar la reflexión

Velasco expuso los cinco principios articuladores del libro, contenidos en la introducción que coescribió con Besley. Primero, que el bienestar humano tiene componentes que van más allá del ingreso monetario. Para ilustrarlo, citó su experiencia presentando el libro en Yakarta: «El habitante promedio se demora dos horas y media en llegar a su trabajo cada mañana. Su problema no es que le suban el sueldo en un 10%. Es una estructura de producción, una localización geográfica y una ausencia de transporte público que le baja brutalmente el bienestar. Y no se puede corregir simplemente con un bono».

En segundo lugar, que el crecimiento requiere un abordaje mucho más complejo que la simple liberalización de precios, y que la experiencia de México, «un país que hizo el Consenso de Washington de pe a pa y que desde entonces no ha crecido prácticamente nada», lo demuestra. Tercero, que la volatilidad económica no sólo tiene origen macroeconómico sino también microeconómico, como lo evidenció la crisis financiera de 2008, provocada por un sector financiero mal regulado. Cuarto, que no hay buena economía sin buena política, un aspecto ausente del consenso original. Y quinto, la necesidad de un Estado capaz. «no se trata de reeditar el viejo debate si el Estado es grande o es chico; lo importante es que los gobiernos hagan bien las cosas que deben hacer porque nadie más las va a hacer», apuntó.

Para ilustrar este último punto, Velasco citó al economista peruano Roberto Chang: Perú y Chile gastaron aproximadamente ocho puntos del PIB cada uno en gasto adicional durante la pandemia, pero Perú encabezó las cifras mundiales de muertes adicionales. «La diferencia es que en Chile hay un Servicio Nacional de Salud desde 1952, con infraestructura en cada región, y los chilenos nos vacunamos rápidamente. En Perú tardaron mucho tiempo. Chang estima que hubo 90.000 muertes adicionales que se podrían haber evitado con algo tan sencillo como la capacidad de vacunar», relató.

De Gregorio: «Basta leer el índice para darse cuenta de la amplitud»

En la bienvenida, el decano de la FEN, José De Gregorio, valoró la envergadura del proyecto: «Ya no es un listado de temas, lo que hace bastante difícil convertirlo en un recetario, pero basta leer el índice y uno inmediatamente se da cuenta de que están cubiertos muchísimos temas de manera rigurosa y muy realista».

De Gregorio, quien asistió a la conferencia original del Consenso de Washington en 1989, destacó cuatro áreas del libro que considera especialmente relevantes para Chile: pensiones y envejecimiento poblacional, salud y el desafío del aumento de la expectativa de vida por sobre la expectativa de vida saludable o el acceso a la vivienda. «Los jóvenes y las familias no tienen acceso, lo cual genera una gran tensión, y si no lo abordamos a tiempo terminamos con malas soluciones como los controles de precios», indicó, además de agregar a la inteligencia artificial, tema que el libro aborda en tres capítulos con contribuciones de Van Reenen y Pissarides, entre otros. «Entre cuatro nombres que di, dos premios Nobel, dos tremendos economistas. Imagínense la calidad que tiene este libro», afirmó.

Género, clima y los límites de un nuevo paradigma

La académica Valentina Paredes centró su intervención en los capítulos sobre mercado laboral y género. Destacó la tesis de Oriana Bandiera de que la desigualdad de género es ante todo una mala asignación de talento, y planteó que el libro invita a dejar de tratarla como un asunto exclusivo de mujeres. «Estamos operando una economía a media máquina porque existen barreras a la capacidad de las mujeres y eso no permite que se use el talento de manera eficiente. Es una invitación a entender esto como un problema de productividad nacional», señaló. Paredes citó datos del child penalty en Chile (una caída de 37% en el empleo femenino tras la llegada del primer hijo) y advirtió que políticas aparentemente neutrales, como el teletrabajo o el posnatal igualitario, pueden incluso ampliar las brechas de género si no se combaten los roles tradicionales.

María Teresa Ruiz-Tagle abordó los capítulos sobre cambio climático, un tema ausente del Consenso de Washington. Valoró que el libro distingue entre mitigación y adaptación. «Para Chile, un país altamente vulnerable, la adaptación es primordial», dijo y subrayó que la innovación necesaria no es solo tecnológica sino también institucional: «No se trata solamente de crear el desarrollo tecnológico, sino de lograr que se escale, que llegue y que funcione, y todo eso requiere innovación institucional». Ruiz-Tagle observó, sin embargo, que el volumen se queda corto en la priorización de instrumentos en contextos de escasez, un desafío central para el sur global.

Guillermo Larraín planteó que el libro debe entenderse como un punto de partida y no como un paradigma cerrado. «Esto no es un paradigma, esto es un punto de partida, algo que detone debates y convoque a quienes más o menos piensan en los términos de estos cinco principios», afirmó, y recordó que el Consenso de Washington cobró fuerza política recién cuando líderes como Clinton y Blair lo adoptaron como programa de gobierno. Larraín destacó como aporte central el reconocimiento de la importancia de la política para la economía, pero señaló que falta una discusión sobre la relación entre Poder Ejecutivo y Legislativo, un problema estructural de los sistemas presidenciales latinoamericanos. Sobre el debate chileno de crecimiento, fue directo: «Esta idea de que para crecer lo único que hay que hacer es bajar impuestos y que por arte de magia eso se va a transformar en crecimiento económico se demuestra, desde la perspectiva del libro, como una visión bastante poco convincente».

El libro y su recepción internacional

The London Consensus ha sido presentado en más de 40 ciudades, según indicó Velasco durante la actividad. El volumen reúne contribuciones de Philippe Aghion, John Van Reenen, Francisco Ferreira, Torsten Persson, Robin Burgess, Oriana Bandiera y Christopher Pissarides, entre otros. En una entrevista con LSE Review of Books, la coeditora Irene Bucelli explicó que el libro busca «identificar principios que sean generalmente aplicables, dejando a los ciudadanos y a las naciones decidir sobre las políticas específicas».

Medios como The Guardian, Handelsblatt, Mandag Morgen y Scroll han cubierto el proyecto, y la obra ha sido presentada en instituciones como la Universidad de Princeton y la London Business School. En Central Banking, Fred Bergsten reseñó la obra en enero de 2026 situándola en un contexto de escaso consenso global.

La presentación en la FEN fue moderada por De Gregorio y contó con los comentarios de Larraín, Paredes y Ruiz-Tagle, los tres académicos de la Facultad.

El libro fue publicado por LSE Press en edición de acceso abierto.

Revisa la presentación aquí https://www.youtube.com/live/b4kCU_0VT_I?si=_T1u9BdCicoZBmOY