GPM recomienda rebajar la tasa de política monetaria en 100 puntos para situarla en 7,25%

En su primera reunión de 2024, los expertos del Grupo de Política Monetaria Eugenia Andreasen (FEN Uchile), Tomás Izquierdo (Gémines), Andrea Tokman (Quiñenco), Juan Pablo Medina (Universidad Adolfo Ibáñez) y Carlos Budnevich (Universidad de Los Andes), recomendaron por unanimidad al Banco Central recortar la Tasa de Política Monetaria en 100 puntos base para situarla en 7,25%.

 

Según indicó la vocera del grupo, Andrea Tokman, el mundo está preparándose para comenzar su proceso de recorte de tasas habiendo confirmado las tendencias hacia niveles menores de inflación que hemos ido monitoreando en los meses previos. Para los expertos, la actividad económica y el mercado laboral en EEUU están sólidos, sin revertir la tendencia hacia niveles menores de inflación. Europa, en cambio, sigue con su economía más resentida. “Así como la gran mayoría de los países del mundo, las principales economías están en el proceso táctico estratégico de definir el momento y el impulso que dar al retiro del estímulo monetario. La principal preocupación recae en la debilidad de la economía China y los efectos en cadenas globales, demanda y costos de los crecientes conflictos geopolíticos. La economía chilena empieza tímidamente su proceso de recuperación y más fuertemente la confirmación de la convergencia de la inflación a la meta”, indican.

 

Los expertos indicaron en su comunicado que el contexto mundial en el que se tomarán las próximas decisiones de política monetaria se ha vuelto más benigno, particularmente por los buenos registros y expectativas de actividad, empleo e inflación, especialmente en EEUU. La Eurozona sigue viendo un proceso de desaceleración de precios, con indicadores de actividad bastante débiles, componiendo un escenario natural para bajar las tasas, pero está en modo espera por riesgos externos que comentaremos más abajo. Por último, paquetes relevantes de estímulo en China, podrían suavizar su desaceleración y deflación, acotando el principal riesgo a la economía global para este año.

 

Para los economistas, las últimas estimaciones de crecimiento mundial apuntan a un año de resiliencia en crecimiento, convergencia en inflación, y riesgos en ambos frentes balanceados. “La actualización de proyecciones del FMI que se acaba de conocer refleja este escenario más benigno que el esperado hace unos meses, con una mejora en el crecimiento esperado para este año, igualando al de 2023 en 3,1%, dos décimas mejor de lo esperado, pero de todos modos bastante magro en comparación con el crecimiento global de décadas pasadas. Un aterrizaje suave parece hoy posible y las noticias positivas se encuentran tanto en países emergentes como desarrollados, lo que nos aleja del escenario de mundo divergente que enfrentamos hace algunos meses”. 

 

RIESGOS GEOPOLÍTICOS

Andrea Tokman indicó que algunos riesgos que hay que seguir monitoreando son los geopolíticos. “En 2024 tendremos elecciones en más países que nunca en la historia, incluyendo EEUU. Las tensiones geopolíticas suelen acentuarse en períodos eleccionarios y los discursos y acciones populistas proliferan. Los efectos del cambio climático en la actividad económica y en los precios no descansan. Hacerles frente requiere compromiso global, algo más difícil de lograr en un mundo polarizado. Las tendencias estructurales demográficas y de productividad apuntan a que volveremos a hablar de estancamiento secular en los próximos años”, indicó. 

 


Respecto a Chile, el Grupo de Política monetaria indicó que nuestro país cerró el 2023 mejor de lo anticipado hace algunos meses, sin contracción de la economía e inflación bajando a niveles dentro del rango meta.  “La suave recuperación de la demanda agregada, sobre todo por la vía de mejoras en el consumo, refleja el fin del ciclo de ajuste macro luego de los excesos de gastos post pandemia. La inversión no sigue el patrón positivo y seguirá contrayéndose. Ello a pesar de costos de financiamiento menores, incertidumbre política más acotada y el avance en algunas de las agendas pro-inversión del ejecutivo”. 

 

Según el GPM, en 2024 debiéramos crecer en torno al 2%, bastante menos de lo visto en décadas previas, pero en línea con nuestro reducido potencial. “A diferencia de lo observado en otros ciclos, no se vislumbra un período de brechas negativas en esta parte del ajuste y por lo mismo no debieran generarse presiones inflacionarias que dificulten el objetivo del Banco Central”. 

 

Sin embargo, este ajuste en el crecimiento no se ha reflejado de igual forma en el mercado laboral. Según indicaron los expertos, la tasa de empleo sigue bajo los niveles pre pandémicos y la velocidad de creación de empleo es cada vez más lenta. “Si bien logramos recuperar la cantidad de empleos (107 mil empleos más que finales de 2019), hoy contamos con 751 mil personas más en edad de trabajar que en esa fecha. Por lo mismo, la tasa de ocupación es todavía 3 puntos bajo lo esperado en una recuperación completa. Si comparamos con el peak pre pandémico, la creación de empleo ha sido lenta, 1,2%, y con un fuerte componente de asalariados públicos que han crecido 9,4%, versus 2,2% de los privados y una caída de independientes de 1,3%”, indicaron.

 

En tanto los sueldos reales han recuperado en parte lo perdido por el brote inflacionario, con un crecimiento en 12 meses de 3,3%, pero este ajuste es cada vez menor y en comparación con el mes previo cae 0,6% en términos reales. En este sentido, dicen, “tampoco se vislumbran presiones de costos relevantes desde el mercado laboral, más allá de las relacionadas con cambios en el salario mínimo e implementación de algunas nuevas leyes laborales como las 40 horas o de conciliación familiar”.

 


El tipo de cambio sigue bastante volátil y respondiendo a eventos externos más que internos luego del cierre de importantes flancos de incertidumbre local con el rechazo de la segunda propuesta constitucional. El peso ha seguido depreciándose (otros 6,5%), en línea con el fortalecimiento del dólar por las noticias positivas desde EEUU. “El traspaso del tipo de cambio a precios es un tema relevante, pero en una economía que se recupera lentamente y siempre por debajo del potencial, este no debiera ser significativo. Adicionalmente, es esperable que la excesiva volatilidad del TC empiece a volver a sus niveles históricos apaciguando el frente político interno más incierto de los últimos años y que el castigo a la moneda nacional se vaya corrigiendo”. 

INFLACIÓN Y VOLATILIDADES


Respecto a la inflación indican que esta ha ido retrocediendo. “Luego de la sorpresa al alza de noviembre con el 0,7%, diciembre tuvimos una fuerte baja de 0,5%, para terminar el año con una inflación de 3,9%, muy por debajo del 14% que alcanzamos en el peak y del 4,5% que esperaba el BC hace tan sólo 3 meses (5,4% vs 5,8% en subyacente). Esta tendencia a la baja de la inflación se constata ya por varios meses y en todos los indicadores analíticos, a diferencia de algunos meses previos de rezago del ajuste en la inflación subyacente (“pegajosa”)”. 

 

Dicho esto, las expectativas de inflación se han ido ajustando y se encuentran en torno al 3% en el horizonte de política hace un tiempo, e incluso algunos la sitúan levemente por debajo del 3%. “Hay temas puntuales que harán que los próximos meses sean volátiles, particularmente por ajustes esperados en precios de la electricidad según el decreto de la CNE y el proyecto de regularización de tarifas hoy en el congreso. También habrá volatilidad en precios de combustibles, como respuesta al alza en conflictos bélicos. Se puede esperar más dispersión en las proyecciones de inflación mensual por el cambio de la canasta del IPC, que puede demorar algún tiempo en ser bien calibrada en los modelos de proyección privados, pero no debieran desviar la trayectoria desinflacionaria”. 

 


Los expertos de GPM sintetizaron su análisis considerando los mejores datos externos y la incipiente recuperación interna, con inflación a la baja, creen que  es deseable continuar el proceso de rebaja de tasa de política monetaria comenzado hace algunos meses. “Luego de sorpresas de meses previos, con respuestas en volatilidad cambiaria, la velocidad de retiro de estímulo monetario ha sido algo más lenta para ir sopesando riesgos, pero el escenario actual, si bien no exento de riesgos parece adecuada una rebaja de 100 puntos base de la TPM esta semana. En la siguiente reunión en abril, tendremos nueva información de la evolución de la economía chilena y china, a la vez que podremos ir dimensionando el impacto en precios y actividad global de los conflictos en medio oriente, resultados electorales y otras tendencias más estructurales”, indicó Tokman, quien junto al resto de los integrantes del GPM recomendaron realizar una nueva baja en la TPM, en este caso de 100 puntos básicos, para situarla en un nivel de 7,25%. “El ritmo de futuros recortes estará condicionado a la evolución de la inflación, de las expectativas de inflación, y al comportamiento observado de sus determinantes de corto y mediano plazo”, concluyeron.