Fraude en Bono a la Clase Media

*Publicado en Diario Financiero el 9 de octubre

 

En estos días ha causado revuelo el descubrimiento que 437 mil personas recibieron el Bono a la Clase Media, orientado a las personas que habían experimentado una caída de al menos 30% de su ingreso a causa de la pandemia, sin cumplir con los requisitos para recibirlo, fundamentalmente falseando sus ingresos. La cifra que se ha dado es grande: estamos hablando de un 2,3% de la población y un 5% de la población económicamente activa. Un porcentaje de estas personas se trataría de funcionarios públicos, cuyos ingresos han sido mantenidos durante todo este período. 

 

Esta situación tiene varias lecturas. La primera tiene que ver con el grado de probidad de nuestros conciudadanos. En situaciones tan angustiantes como las que estamos viviendo, uno hubiese esperado mayor solidaridad con aquellos que están sufriendo graves apremios económicos. El hecho que tantas personas se hayan aprovechado del beneficio sin merecerlo debería llamarnos a reflexionar acerca de cómo estamos abordando una emergencia nacional y qué nos dice este acontecimiento del grave deterioro de la probidad y de la confianza entre chilenos. No vamos a salir de esta seria situación sanitaria sino lo hacemos todos juntos. 

 

En segundo lugar, el aprovechamiento por algunos implica que la ayuda dejará de llegarle a otros que sí la necesitan. Los recursos no son tan elásticos como algunos parecen creer y el elástico bien podría cortarse si proliferan actitudes como estas. El llamado debe ser a la solidaridad, evitando el abuso y no perjudicando a quienes necesitan la ayuda. 

 

Tercero, ante la necesidad imperiosa de ayudar a las personas, el Gobierno ha hecho lo correcto: como no se sabe a ciencia cierta quienes son los necesitados es siempre mejor excederse dándoles a los que no lo necesitan que no darles a todos los que sí lo necesitan. 

 

De hecho, como las ayudas se han ido entregando a cuenta gotas y en anuncios sucesivos, en estos momentos lo más probable es que muchos conciudadanos estén sufriendo apremios económicos. Hubiese sido mucho mejor disponer de una suma (digamos, $100 mil por miembro adulto del hogar y $50 mil por cada menor para todas las personas hasta el 80 por ciento más pobre) por un período de tiempo estipulado de antemano, con la posibilidad de extensión en caso de necesidad. Como contrapartida de cualquier ayuda pública, la recepción de la misma debe estar acompañada una declaración simple que el receptor cumple con las condiciones requeridas por la política. 

 

Con respecto al Bono a la Clase Media recibido por aquellos que no lo necesitaban – y de cualquiera otra ayuda pública – lo único correcto ahora es que estas personas devuelvan los recursos obtenidos de manera tramposa y, sino se lo hace dentro de un plazo estipulado por la autoridad, que el Servicio de Impuestos Internos exija su devolución, con intereses y multas en la Operación Renta 2021.

 

Manuel Agosin
Académico Depto. Economía