Tecnologías, trazabilidad y certeza tributaria

* Publicada en diario La Tercera 27 de diciembre

 

Un hito emblemático ocurrió a fines de los 90′, cuando mediante un ‘supremazo’ se estableció que era legal exigir a las empresas declaraciones de impuesto por internet, a cambio de autorizaciones para llevar contabilidad electrónica. Esa reliquia y entelequia estratégico-jurídica respaldó un marco para la propagación futura de las tecnologías para favorecer el cumplimiento tributario voluntario.

Así, a principios del milenio, llegaría la declaración pre llenada de impuesto a la renta, seguida por la introducción de la factura y boleta de honorarios electrónicas, sumándose, en tiempos recientes, las declaraciones de IVA pre llenadas con los registros de compras y ventas, entre otros. Esto ha ido acompañado de la introducción gradual de modelos de análisis, que estiman disposición al cumplimiento y detectan patrones de comportamiento, originando estrategias de tratamiento segmentadas.

Otro ejemplo es la trazabilidad del impuesto a los cigarrillos. Recientemente, se han identificado unos 400 contribuyentes con antecedentes de venta de cigarrillos falsos en locales formalizados, además de 15 mil que estarían omitiendo el impuesto en operaciones formales. Con información de la Dipres se observa que la recaudación de este impuesto venía disminuyendo desde el 2015, situación que se revirtió en 2020, año en que comenzó a operar el citado sistema de trazabilidad, y que permitió un incremento de casi 20% en la recaudación, porcentaje superior a otros impuestos corrientes.

Casos similares de trazabilidad se dan en la región. En Argentina, dado el comportamiento disímil entre contribuyentes, incluyendo a grandes empresas, se ha decidido fortalecer el control de cigarrillos, bebidas alcohólicas y analcohólicas, esperando aumentar la recaudación de los impuestos a través de aplicativos tecnológicos avanzados de trazabilidad. Estos mecanismos pueden extenderse además a plataformas digitales que alientan la informalidad en la transferencia de bienes y servicios, y de intangibles como las criptomonedas y sobre actividades primarias con altos niveles de informalidad.

Pese a los beneficios del uso de la tecnología, estos controles generan inquietudes en algunos contribuyentes, con negativas a su utilización aduciendo que mayores facultades para la autoridad tributaria pueden vulnerar el principio de legalidad, la certeza tributaria y los derechos de los contribuyentes. Este temor no es por el uso de las tecnologías, sino por una eventual utilización desproporcionada, por lo que actualmente la ley requiere que el uso de mecanismos de trazabilidad deba ser reglamentado por decretos del Ministerio de Hacienda.

Con los actuales desafíos de la digitalización, este liderazgo tecnológico debe desarrollarse bajo una política de tratamiento y control transparente, que priorice contribuyentes o transacciones con rasgos de incumplimiento evidentes, medidos objetivamente con ayuda de la tecnología, para que se sometan a controles preventivos o estructurales, como la trazabilidad, o a revisiones en plazos acotados y certeros.

La experiencia y el desempeño logrado mediante la utilización de diferentes tecnologías muestra no sólo mejores niveles de eficiencia y eficacia en la recaudación y uso de recursos; sino que también mayores niveles de certeza tributaria y seguridad jurídica, lo que contribuye a la integridad del sistema tributario. 

 

Víctor Villalón
Académico DCS