Radiografía al financiamiento de microemprendedores en Chile

Presentación Eric Parrado 
Juan Navarrete
Jaime Ruiz Tagle 
 

A fin de conocer los procesos y causas del endeudamiento en el país, la Red para el Desarrollo de las Microfinanzas en Chile en conjunto con la Fundación Metlife encargó al CMD un estudio integral sobre el financiamiento de los microemprendedores y trabajadores por cuenta propia.
 

El trabajo consistió en un estudio basado en encuestas y análisis cualitativo, cuyos resultados permitieron obtener un diagnóstico sobre los niveles de endeudamiento en el sector. El objetivo de este estudio es abrir la discusión -tanto en el sector público como privado- para fomentar una mayor cobertura y oferta de créditos productivos para este importante segmento de la economía.
 

“El origen de este estudio parte del hecho de que, a pesar del lugar privilegiado que ocupa Chile en el ranking regional de inclusión financiera, con 63 por ciento de habitantes de 15 años y más con cuentas de ahorro en instituciones formales, los microempresarios y los trabajadores por cuenta propia en la base de la pirámide de ingresos presentan altos niveles de endeudamiento”, aseguró Pablo Coloma, Presidente de la Red de Microfinanzas.
 

En el levantamiento se realizaron 2.038 encuestas a microempresarios, 1.482 de ellos seleccionados entre aquellos trabajadores por cuenta propia y empleadores en general en el Gran Santiago, además de 556 microempresarios de la Región Metropolitana y de La Araucanía que son clientes de cuatro Instituciones Financieras (IFIS) especializadas en crédito productivo.
 

El diagnóstico, presentado el 6 de diciembre en el Departamento de Economía de la Universidad de Chile, arrojó entre otros resultados, que el 42 por ciento de los microempresarios en general declaran tener alguna deuda, aunque sólo el 18 por ciento tiene deudas que son utilizadas para su negocio, mientras que el resto corresponde a deudas adquiridas para otros fines. “Si bien ese 18 por ciento ya es un porcentaje bajo, la cifra cae a un 12 por ciento, para aquellos que tienen un ingreso familiar inferior a los $400 mil pesos. En este sentido, podríamos estar en presencia de una falta de oferta de crédito especializado que le permita a los micro emprendedores financiar sus negocios.”, sostuvo Coloma.
 

Desmitificando las motivaciones de microempresarios para iniciar un negocio, el estudio mostró que el 72% de los microemprendedores en general y el 82% de los clientes de las IFIS iniciaron su negocio con el fin de buscar mejores expectativas laborales en comparación con sus alternativas de empleo asalariado. “El estudio muestra que solo un 13% de las razones de inicio de negocio en la muestra general son por razones de necesidad, como no poder encontrar un empleo o haber sido despedido. Esta cifra es del solo 4% para la muestra IFIS”, señaló el Director del Centro de Microdatos, Jaime Ruiz-Tagle.
 

Por otra parte, el académico recalcó que “el emprendimiento llevado a cabo por mujeres es similar en términos de productividad que el de los hombres, pero que la dedicación de horas y el acceso al financiamiento es menor, por lo que hay un espacio de crecimiento importante para el micro emprendimiento femenino”.
 

Respecto a la morosidad, los resultados arrojaron que en la muestra de microemprendedores en general un 27 por ciento de los que tiene deuda está en situación de morosidad, mientras en la muestra de aquellos que tienen financiamiento de instituciones financieras, sólo un 13 por ciento de los deudores indicó tener alguna deuda en mora. Esto es relevante dado que los clientes de las IFIS son emprendedores que, en muchos casos, no han podido solicitar créditos en otras instituciones financieras (que ofrecen tasas de interés más convenientes) fundamentalmente por problemas de historial crediticio (DICOM), pero aun así muestran un comportamiento considerablemente más responsable con el pago del crédito respecto a quienes acceden a deudas a través de bancos u otras instituciones financieras.
 

“El diagnóstico nos permite concluir que si bien los microempresarios alcanzan un nivel de acceso a deuda no despreciable, su acceso a financiamiento especializado para sus negocios es escaso y no es suplido por la oferta de crédito de consumo ampliamente disponible”, concluyó Pablo Coloma.
 

El estudio mostró una diferencia importante en el sobre endeudamiento productivo (es decir, solo considerando deudas productivas) entre las dos muestras. Mientras que para microemprendedores en general el nivel de sobre endeudamiento productivo es del 4%, para las IFIS resultó ser de 17%. “Este mayor endeudamiento productivo por parte de quienes tienen un mayor acceso al financiamiento especializado también da señales de una demanda por este tipo de créditos que no está siendo del todo satisfecha por el mercado de las instituciones financieras”, afirmó el Profesor Jaime Ruiz-Tagle.
 

En esta línea, Coloma agregó que “sorprende positivamente los menores niveles de sobreendeudamiento y mucho menores de morosidad que se observan en aquellos microempresarios con deuda que son clientes de instituciones financieras especializadas en crédito productivo”.
 

Adicionalmente, el diagnóstico sugiere que una ampliación de la oferta de financiamiento a través de instituciones financieras especializadas en microempresarios podría generar mayor inclusión financiera de ellos, especialmente de aquellos con menores ingresos, y mejorar las bajas coberturas de acceso a crédito productivo que hoy se alcanzan. En este sentido, Jaime Ruiz-Tagle señaló que “un mayor acceso al crédito productivo puede ayudar a microempresarios vulnerables, porque se destinan los recursos a actividades productivas. En consecuencia el endeudamiento productivo no puede ser mirado como algo negativo, a diferencia del sobreendeudamiento originado por otros motivos asociados al consumo”.
 

Finalmente, el sociólogo mexicano Juan Navarrete, en un análisis cualitativo complementario, concluyó que “los bancos son vistos con cierta desconfianza y reservas en torno a su papel como el proveedor que va a colmar una necesidad de financiamiento. Se percibe mayor confianza con respecto de instituciones micro financieras, con las que muchos entrevistados manifestaron satisfacción luego de construir relaciones duraderas.”